miércoles, 4 de diciembre de 2013

Gente CLUM (67): Ernesto de Hannover

Existe una bella tradición CLUM llamada "hacer un Hannover", que no es otra que escaquearse de eventos coñazo como la ceremonia de los bautizos o bodas, para acudir directamente al ágape. El origen del nombre está en la controvertida ausencia de Ernesto de Hannover en la boda del Príncipe Felipe y Doña Letizia en 2004 tras una noche de borrachera madrileña.

El todavía marido de Carolina de Mónaco Ernesto, a.k.a. "el Príncipe de las Palizas", a.k.a. "Ernesto de Hang Over" es mundialmente conocido por sus célebres excesos, entre los que se encuentran diversas reyertas con cámaras de televisión, con un vecino que tiene la música demasiado alta para su gusto al que propina unos 15 golpes con un puño americano para instarle a que baje el volumen o pegar una paliza a unos turistas al confundirlos con unos paparazzi en Ibiza. También le gusta mucho beber, fockarse a otras mujeres diferentes a su esposa y orinar en sitios públicos, como en el pabellón turco de la muestra universal Hannover 2000 y conducir a más de 200 kilómetros por hora.

Según diversos medios, a Ernesto le importa muy poco la imagen pública que ofrece, cosa que al CLUM le merece respeto, pese a considerar que debería estar ingresado en la cárcel.

En definitiva, el considerado como el "Sid Vicious de la aristocracia", musa de diversos grupos punk, es todo un personaje que nos seguirá deleitando si sus pancreatitis le dejan continuar con su hedonista, desfasada y destructiva vida.

Todo un anti-ejemplo a no seguir.


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