jueves, 28 de mayo de 2015

Gente CLUM (82): Marcos Benavent

Estos tiempos tan turbulentos son el caldo de cultivo perfecto para que aflore gente del gusto de esta casa. Hoy le toca el turno a Marcos Benavent, antiguo "comisionista" del cacique Alfonso Rus, Presidente en funciones de la Diputación de Valencia.

Para empezar, un tipo que se presenta de esta guisa a declarar no puede ser otra cosa más que CLUM. Para continuar, asume sus pecados, alegando que era un "yonki del dinero". El 15M cambió su forma de ver las cosas, lo que, sumado a su creciente interés por los talleres de meditación, la vida anacoreta y los programas de Iker Jiménez, hizo que en sus círculos de corruptelas le llamaran "el indignado".

Consumada su transformación, se muestra dispuesto a "apechugar" y "tirar de la manta". A pesar de afirmar que ha estado vigilado por drones, Benavent se muestra rotundo en su decisión de soltarlo todo, afirmando que "va a salir mierda a punta pala" y que será trending topic.

Si quieres más detalles, mírate esta noticia o ésta y, sin duda, el siguiente vídeo.


viernes, 22 de mayo de 2015

Gente CLUM (81): El abuelo boxeador

El CLUM muestra una vez el máximo respeto por sus mayores. En este caso, un viejo boxeador que -contra todo pronóstico- funde a un joven macho alpha que se las prometía muy felices. Un vídeo que, pese a tener pocos meses, es ya un clásico de internet.

Hostias como panes.


miércoles, 13 de mayo de 2015

Canteos CLUM (86): La City de Londres

Hay ciudades-estado actuales muy conocidas mundialmente, como el Vaticano, Mónaco y Singapur. Un poco más difusos son los paraísos fiscales, ubicados la mayoría de ellos en colonias británicas, llamadas actualmente Territorios Británicos de Ultramar. Un grado más de opacidad la ostenta la pintoresca fórmula jurídica llamada Dependencias de la Corona. Y el culmen del oscurantismo lo ostenta la City de Londres.

La ciudad histórica de Londres (Londinium) se encuentra incrustada actualmente dentro del Gran Londres y es, a casi todos los efectos, una ciudad-estado en la que viven oficialmente unas 7000 personas, pero trabajan casi 400.000. Una población flotante compuesta por abogados, consultores, oficinistas, intermediarios y una nutrida recua de delincuentes de guante blanco, que forman parte de un "ejército" que el escritor CLUM Enric González describe perfectamente en su libro Historias de Londres:
Desaparecido el imperio, algo queda todavía. Como tras una amputación, la City, cerebro de un sistema nervioso que envolvió el planeta con sus terminales, siente aún sus miembros desgajados, percibe en su interior la facultad de mover las piernas y brazos que ya no están. La City londinense es hoy la abstracción del imperio extinto, el territorio en el que la aristocracia conduce ejércitos a la victoria o al exterminio, la guerra diaria en que los jóvenes pueden abrirse camino gracias a una heroica acción en el campo de batalla enemigo -el mercado de bonos japoneses sustituye a la ciudadela de Jartum-, la metrópoli virtual donde se cierran miles de millones de transacciones y donde una ingente clase administrativa puede aún enriquecerse o, cuando menos medrar.
Como se dice en este artículo, el éxito de la City de Londres, que aporta aproximadamente el 10% del PIB del Reino Unido, se basa principalmente en el el idioma inglés, la existencia de un sistema legal claro y simple y la presencia en apenas dos kilómetros cuadrados de jueces, abogados, contables, banqueros y corredores de bolsa con enorme habilidad y experiencia, capaces de intercambiar información y hacer posible el cierre de una operación en cuestión de horas, si no de minutos.

Sin embargo, también cuenta con una serie de vericuetos CLUM que le hacen estar donde está:

· Tiene Ayuntamiento, Alcalde, recaudación de impuestos, policía y leyes propias.

· Cuando surgen problemillas, la City posee "mecanismos de autorregulación propios".

· Actúa por su lado, en algunas cosas, tal como lo hacen el resto de países que forma el Reino Unido, igual que Gales, Irlanda del Norte, Escocia o Inglaterra. El alcalde de la ‘City’ es elegido por los bancos, los "gremios" (guilds) y las grandes empresas. 

· Las leyes del país "no se aplican directamente" a la City.

· El toque kitsch británico lo aporta el hecho que la Reina de Inglaterra no puede entrar en la City sin pedir permiso antes al Mayor of London. 

Todas estas delicias han hecho que la City sea desde siempre una de las cunas de la piratería mundial desde los tiempos de Francis Drake, cuyos rentables saqueos eran financiados por los hombres de negocios ubicados allí en el siglo XVI, hasta los actuales, donde existen numerosas compañías y bufetes de abogados especializados en agilizar los trámites para el pago de los rescates de barcos y personas.

Igualmente, la enorme laxitud de sus leyes y la profusión de enormes lagunas en las mismas fomentan el clima propicio para blanquear enormes cantidades de dinero proveniente de dictaduras, prostitución, tráfico de drogas o tráfico de armas. Con todo ello, no es de extrañar que la City sea uno de los mayores opositores a la implantación de mecanismos de control como la conocida Tasa Tobin. 

En fin, una vez más los británicos juegan de forma CLUM sus cartas en el tablero mundial, lo cual les permite salir siempre a flote aun en los momentos de mayor dificultad.

Si quieres profundizar más en este canteo, mírate este documental.


jueves, 7 de mayo de 2015

Gente CLUM (80): Wanksy

El artista del momento se suma a las huestes que pululan por este blog. Este no es otro sino Wanksy, la versión CLUM del archiconocido y también CLUM Banksy.

Con unas intenciones y un estilo más grueso, nuestro artista busca señalar ciertas deficiencias urbanas tales como baches o socavones de la manera que se ve en las fotos: mediante pollas. 

Todo un ejemplo de conciencia cívica y urbanismo participativo al más puro estilo CLUM.