martes, 24 de abril de 2018

Gente CLUM (100): Michihito Matsuda, la robot candidata a alcaldesa

La inteligencia artificial cada vez es más sofisticada y compleja, tal y como podemos observar en gente que está a medio camino entre el hombre y la máquina, como Mark Zuckerberg.


Por otra parte, la corrupción extrema, las decisiones, declaraciones y actuaciones grotescas o figuras como Trump o Kim Jon Il no ayudan a que la relación entre gobernantes y gobernados atraviese su mejor momento.

Es por ello que en Japón, país que libra una encarnizada batalla con Rusia por ver cuál ostenta el puesto número uno del top CLUM, ha sido el país donde se ha presentado la primera candidata androide a alcaldesa por el distrito de Tama, en Tokio. Su programa electoral ha estado centrado en la lucha contra la sempiterna corrupción humana, un profundo análisis de los deseos y peticiones de la ciudadanía y una mejor solución de los conflictos de interés, todo ello bajo respaldado mediante el big data.

Sus creadores están totalmente convencidos de que las máquinas son ya capaces de hacer políticas más justas, imparciales y equilibradas, por lo que el CLUM sugiere que, para desbloquear la situación de desgobierno en Cataluña, Roger Torrent baraje la opción de presentar a un androide como candidato viable y libre -por el momento- de cargas judiciales. 

viernes, 13 de abril de 2018

Conceptos CLUM (43): Nacional-bolchevismo

De entre los magros apoyos que Puigdemont está cosechando en su periplo europeo, destacan los de los partidos de ultraderecha y ultraizquierda de países como Bélgica o Alemania.

Estas corrientes ideológicas, a priori antagónicas, confluyen en algunas ocasiones en movimientos como el nacional-bolchevismo, cuyo origen se remonta a los año 20 del siglo pasado, tanto en Rusia como en Alemania. Algunas personas, como Juan Antonio Llopart, líder del MSR en España, lo define como "la unión armónica entre las concepciones más radicales de lo nacional y lo social."

Los "nazbol" tienen cierta presencia en países como Rusia y su saludo es un mix entre el fascista con el brazo en alto y el comunista con el puño cerrado. Esta mezcolanza alcanza todos los niveles y no es extraño ver en su propaganda carteles de Stalin con la cruz gamada y otras delicias más que podrás ver en el vídeo que hay al final de este post.

Varios partidos conforman este movimiento, alguno de ellos ilegalizado, y son enemigos declarados de Vladimir Putin; también han tenido algunos episodios violentos, como el intento de asalto al Ministerio de Finanzas Ruso y algunos tienen como lema CLUM "Rusia es todo, el resto no es nada".

Eduard Limónov o Alexander Dugin son algunos de sus líderes e ideólogos. Este último, tal y como se afirma en este completo artículo, alaba el pasado zarista y estalinista de Rusia y ansía un imperio euroasiático -desde Dublín a Vladivostok y desde el océano Índico hasta el Ártico- gobernado por un régimen "fascista rojo". Dugin defiende un tradicionalismo enfrentado al mundo occidental que capitanean los Estados Unidos, y pide la unión de comunismo, socialismo y fascismo en una nueva ideología anticapitalista, antiliberal y antiindividualista. 

En definitiva, un concepto que deja bastante atrás a los nazicomunistas de los Simpson.

Y aquí el prometido vídeo. Merece mucho la pena.

jueves, 5 de abril de 2018

Temazos CLUM (83): Dirtyphonics en Rampage 2018

A principios de marzo, Puigdemont -para algunos presidente legítimo de Cataluña, para otros un delincuente- todavía andaba por Bélgica, un engendro político y territorial impulsado por los ingleses para fastidiar a Francia tras haberla derrotado en Waterloo.

Es posible que en su amplio tiempo de ocio asistiera a uno de los festivales más CLUM de Europa, el Rampage, para sumarse a una catarsis colectiva extrema a ritmo de Dubstep y Drum and Bass.

Como muestra, la sesión de Dirtyphonics, la cual es recomendable que la escuches con cascos si no quieres ser amonestado en el curro.

miércoles, 28 de marzo de 2018

Conceptos CLUM (42): Homies handshakes

Ahora que llegan unos días de vacaciones de Semana Santa, el CLUM te da ideas para que saludes a la gente que hace tiempo que no ves de la manera en que lo hacen los más flipados del universo: los jugadores de la NBA.


jueves, 22 de marzo de 2018

Anécdotas CLUM (33): El carnet de conducir de Homer Simpson

Milton Keynes es una de las principales new towns que se construyeron en el Reino Unido a partir de la Segunda Guerra Mundial para descentralizar Londres y su interminable área metropolitana.

Por este entorno circulaba un conductor británico hasta que una policía le dio el alto y le inquirió la documentación. En ese momento el inglés tuvo una rápida idea CLUM y optó por entregar a la agente un carnet de conducir con la foto-dibujo de Homer Simpson, sus datos y su firma.

A pesar de que en el Reino Unido no existe DNI y quizás la autoridad no esté tan acostumbrada a requerir carnets, esta gruesa estrategia de evasión de la responsabilidad no coló y la agente le calzó el correspondiente multazo, al cual se le sumó una segunda por carecer de seguro en vigor, además paralizar -y con razón- el vehículo.

martes, 13 de marzo de 2018

Conceptos CLUM (41): El vocabulario de Forges

Parece que en un país como el nuestro, tan dado a la confrontación por cualquier tema, sólo personas provenientes del mundo del humor son capaces de lograr llegar a todos.

En estos últimos tiempos nos han dejado Chiquito de la Calzada y Forges, dos personas capaces de sintetizar de forma magistral lo que somos. Ambos coinciden también en que fueron grandes creadores de conceptos y palabras que forman parte de nuestro imaginario y vocabulario habitual.

El caso de este último queda repasado en este soberbio y completisimo artículo, escrito por Álex Grijelmo en El País y que el CLUM te reproduce íntegro para tu absoluto gozo:
Antonio Fraguas, Forges, construyó un vocabulario propio que millones de españoles han hecho suyo. Y la Academia también. Por ejemplo, hoy en día se puede oír la palabra “bocata” en cualquier bar, tanto en la voz del cliente como en la del camarero, y después verificar su significado en el Diccionario, porque ahí figura desde 1983.

En esa entrada se aclara que este término se formó mediante un acortamiento de “bocadillo” y la adición del “sufijo jergal” –ata, y que equivale en el lenguaje coloquial precisamente a “bocadillo (pieza de pan abierta)”. Esta nueva función como sufijo jergal se la inventó Forges, y quizás se pueda añadir pronto a la lista de las otras cinco posibilidades y significados que el Diccionario reconoce al sufijo -ata para formar palabras nuevas en las que tal partícula se añade a una raíz (como sucede por ejemplo en “caminata” o “perorata”; además de otros términos con variación de género: “novata”, “niñato”…). Antonio Fraguas aplicó este sufijo más allá de la norma prevista, para ensancharla.
 La Nueva Gramática de la Academia (2010) sí define esa aportación de Forges, aunque no lo cite como autor. Y señala que –ata es un sufijo que “construye nombres y adjetivos a partir de formas normalmente acortadas de bases nominales, adjetivales y, en menor medida, verbales”. En efecto, con esa misma construcción nacieron “sociata”, “cubata”, “tocata”...
¿Añade algo “bocata” respecto a “bocadillo”? Puede que sí: el bocata es quizás más personal, más cercano; más de pandilla. Más plural que singular. Igual que el tocata respecto del tocadiscos. Y además, “bocata” ha producido ya un derivado: bocatería (o establecimiento donde se venden bocatas). 
La estructura jergal le permitió además al humorista suprimir la preposición que vincula el pan con lo que va dentro. Así, por ejemplo, uno de sus personajes desesperados aparecía dispuesto a comerse “un bocata cerillas”. 
Forges construyó gran parte de su vocabulario identificativo a partir de los recursos propios del idioma español (especialmente los sufijos), y también inventó términos que no tienen origen conocido. He aquí una posible clasificación de su léxico particular. 
Palabras creadas por sufijación. Es decir, términos que se forman con la adición de un sufijo a la raíz. A la ya citada “bocata” se añaden “drogata”, “sociata”, “ordenata”, “cubata”, “jubilata”, “segurata”, “tocata”…

De ellas, ya han entrado en el Diccionario “cubata”, “bocata”, “drogata” y “tocata”, como alternativas coloquiales de “cubalibre”, “bocadillo”, “drogadicto” y “tocadiscos”. Sin embargo, no todas son obra de Forges, según contó él mismo a este periódico en 2014: “Bocata’ sí que lo inventé yo, y ‘tocata’ también. Pero ‘cubata’ y ‘segurata’ no”.
Más mérito aún, entonces: descubrió un camino de sufijaciones (las “sufijaciones jergales” según la Academia) que estaba inexplorado. 
Y no terminaron ahí sus “forgendros” (o engendros de Forges). También acudió al sufijo latino –érrimus, que conformó en aquella lengua adjetivos superlativos como misérrimus, celebérrimus o acérrimus. El castellano adoptaría exactamente 11 de aquellos superlativos latinos (entre otros los tres citados), que consideramos cultismos y entre los que figuran también “libérrimo”, “paupérrimo” o “pulquérrimo”. Todos ellos los heredamos por tanto directamente de la lengua de Roma, y a nadie se le había ocurrido crear palabras en español con esas piezas. Hasta que Forges empezó a escribir y decir “estupendérrimo”, “tontérrimo”, “estupidérrimo” o “modernérrimo”. De momento no han llegado al Diccionario, pero quién sabe. 
Forges también acudió al sufijo –amen para sus creaciones. Este morfema articula en español palabras en las que se deduce un significado colectivo de lo que menciona la raíz. Así tenemos “velamen” (conjunto de velas), “pelamen” (el conjunto del pelo) o “maderamen” (conjunto de maderas que entran en una obra). Forges identificó probablemente el sentido de abundancia y generosidad que se ocultaba en esos términos y formó por analogía palabras como “muslamen” o “porramen”. Y definió concretamente “muslamen” como “atributos femeninos determinantes”; y “porramen”, como “conjunto de porros fumados por un grupo parlamentario, necesarios para votar afirmativamente determinados proyectos de ley propios, curiosamente infumables” (El libro de los 50 años de Forges. Espasa, 2014).

Curiosamente, la primera aparición de su personaje llamado Blasillo (en el diario Informaciones, en los años setenta) incluye una palabra forgiana creada mediante sufijo. En esa viñeta, un niño le cuenta a un hombre con aspecto muy rural: “Padre, el Blasillo está diciendo malsonancias coyunturales”. 
“Malsonancia” no entrará en el Diccionario hasta 1984, mucho después de que la usara Antonio Fraguas. 
Por su parte, el sufijo –oide le sirvió para formar un adjetivo (“afanoide”), que muestra una certera intuición. Ese morfema, según la Academia, “añade matiz despectivo en adjetivos derivados de otros adjetivos”; y pone como ejemplo “feminoide”. En el caso de Forges, un “afanoide” suele ser un concejal de Urbanismo. 
Estos sufijos forgianos superaron todas las épocas de la obra del humorista, y también los hallamos en dibujos recientes. En ellos encontramos por ejemplo la palabra “gurtélidos”, en la que se establece una analogía con los nombres científicos que designan familias o especies animales (mustélidos, anélidos, camélidos...). En este caso, se designa una especie de bípedos asociados a la trama Gürtel. 
Inglesismos. No los llamaremos “anglicismos” porque no lo son ni lo quieren ser. Antes al contrario: muchos anglicismos se usan por complejo de inferioridad (al creer que mencionar algo por su nombre en inglés es más prestigioso), y Forges se reía precisamente de eso. Hacía decir a sus personajes (a partir de los adjetivos en inglés terminados en –able; o sea: -éibol) palabras como “formidéibol” o “inaguantéibol”, además de “incrédibol”. ¿Por qué? “En mi época escolar”, explicó Fraguas, “todos estudiábamos francés. La clase media española estudiaba francés. Pero llegaron los superpijos y se pusieron a estudiar inglés. Y entonces yo le tomo el pelo de esa forma a ese estrato social, porque empezaban a decir palabras en inglés sin saber a veces ni qué estaban diciendo”. 
En conversaciones familiares o de amigos, o en el lenguaje coloquial español, se suelen formar palabras así, inspiradas por Forges: “Es acojonéibol”, “esto fue impreviséibol”.
También inventó Fraguas los inglesismos “cuñading” (soportar a un cuñado) o “ejcuerning” (deporte de riesgo); y el francesismo “jilipoyuá”, de sencilla traducción para cualquier español. 
Aféresis. La aféresis (del griego afaíresis, quitar) consiste en la supresión de algún sonido al principio de un vocablo. El Diccionario introdujo en 1884 los ejemplos de “norabuena” por “enhorabuena” y “Colás” por “Nicolás” (si bien en 1950 suprimió este segundo caso, quizás porque ya se entendía con el primero). 
Forges captó en el habla popular esas aféresis que resultan graciosas y castizas, y en ocasiones les añadía un segundo término, fusionado: “Gensanta”, “mosanda”, “nefecto”, “sactamente”, “sodicen”, “soparece”, “sovaser”, “cachis la mar”, “gnífico”; a veces con la supresión de fonemas en el medio de la cadena de palabras: “tontolculo”. 
Casi siempre se deducía un tono de sabihondez en el personaje que las pronunciaba. Pero eso no alcanzaba a la Blasa cuando decía “jomío”. 
Interjecciones. El vocabulario propio de Antonio Fraguas incluyó además muchas interjecciones, algunas de las cuales podrían encajar en el capítulo anterior. Exclamaciones con aféresis son por ejemplo “¡sórdenes!” o “¡dremía!”, como también “¡vadiós!”. Y, por supuesto, “cielo santo”, que terminó en “¡losanto!”. 
A ellas se unen otras populares, como “¡velay!”, una contracción de “velo ahí” que el Diccionario registra como interjección poco usada y que define así: “Úsase para dar por cierto o asegurar lo que se dice, a veces con resignación o indiferencia”. 
“Velay” ya andaba por los diccionarios de principios del siglo XX, pero la Academia no la incorpora hasta 1984. 
Además de aplicar su buen oído a la lengua coloquial y rural, Forges hizo pronunciar a sus dibujos exclamaciones inventadas por él, como “¡reconjoñeta!” o “¡recojonostiójonos!”. 
Lenguaje popular. Algunos de los vocablos usados por Antonio Fraguas se hallaban desde hacía decenios en el habla popular, y acabaron aceptados luego por la Academia; quién sabe si con el impulso lejano del dibujante. Las palabras jergales pasaron a menudo por sus viñetas, como el muy usado “se está de buten” (“excelente, estupendo”). Él lo puso, por ejemplo, en boca de un náufrago ciertamente optimista. 
El original dibujante también popularizó el elogio “maciza”, que llega al Diccionario en 1984 (“persona de carnes duras y consistentes”) después de que Forges se lo adjudicara mucho antes a las exuberantes mujeres de algunos de sus dibujos; y en ese mismo año se incorporan “maromo” (individuo, tío, fulano, novio), y además otro término del léxico forgiano: “chorbo” (“persona cuyo nombre o condición se ignoran o no se quieren decir”), de donde él formará “chorberío” –nuevamente con la técnica de la sufijación–; para definirlo, curiosamente, como “conjunto de maromos”. 
Neologismos sonoros. La genialidad y la imaginación de Antonio Fraguas se plasmaron además en palabras inventadas por él, generalmente a base de combinar sonidos que bien podían sugerir lo nombrado. En esta categoría pueden encuadrarse las ya mencionadas exclamaciones “¡reconjoñeta!” y “¡recojonostiójonos!”. Y también el verbo “esnafrarse”. 
El propio Fraguas contó el nacimiento de este neologismo, que la Academia no ha incorporado… aún. “La etimología de ‘esnafrarse’ es que íbamos mi amigo Antonio y yo en una bicicleta, y se nos soltó el manillar. Yo le grité: ‘¡Tírate!’, pero no se tiró. Yo me tiré, pero él se pegó una chufa contra una pared. Y entonces dije: ‘Se ha esnafrado’. Me salió así. Mucho tiempo después me enteré de que en gallego existe esnafrarse, que equivale a escarallarse. Pero mi padre, que era gallego, no hablaba nunca en gallego, y jamás le había oído esa palabra”. 
Bueno, “escarallarse” tampoco está en el Diccionario de la Lengua Española, pero después de lo relatado se puede deducir bien qué significa. 
Otros inventos geniales de Forges son “firloyo”, definido por él como “conjunto mecánico incomprensible”, o “firulillo”, palabra que designa un “dispositivo mecánico o electrónico, de función desconocida en el mecanismo en cuestión” (El libro de los 50 años de Forges, 2014). 
La misma creatividad onomatopéyica alumbró los términos “esborcio” (construcción electrónica compleja e inadecuada), “esforciar” (romper, estropear) o “jodiente” (diente que molesta con mucho dolor). 
Nombres propios. Además de los ya conocidos Blasillo, Mariano, Concha, Blasa, Romerales… Forges inventó personajes con nombre propio adaptado, mediante juegos de palabras que partían de una cierta realidad. Así, el gran portero internacional de los años ochenta Luis Miguel Arconada tuvo su personaje opuesto en Arcomanta; y el arquero Andoni Zubizarreta inspiró a su vez a Subimaleta (“el portentoso guardameta”). A los dos se les añadió el Inéfito Feliú, “esforzado atleta, primo de Subimaleta”, que siempre salía estrepitosamente derrotado. También creó Fraguas la televisión Torrenicasso (por aquel entonces, CNN+ se hallaba en Torre Picasso), en otra parodia onomástica. 
Los escasos ejemplos aquí referidos (escasos en comparación con la extensión de su obra y de su vocabulario) dan idea del interés que siempre suscitó el lenguaje para el entrañable humorista. 
Ese cariño por las palabras se plasmaba además en una notoria obsesión por el correcto uso del español (detestaba, por ejemplo, el galicismo “poner en valor”). Forges conocía con profundidad su lengua, y gracias a eso fue capaz de gastarle al genio del idioma unas bromas que, lejos de incomodarle por atentar contra sus viejos criterios, le habrán hecho reír a carcajadas. 

jueves, 1 de marzo de 2018

Gente CLUM (99): Owura Kwadwo o cómo enseñar Word sin ordenador

Microsoft Word es un programa caracterizado por ser un coladero de virus, por tener una experiencia de usuario regular, por la incompatibilidad entre versiones de diferentes años, por su clipart, por su felizmente difunto Clippo, por "asistirte" en cosas que no quieres y por ponerte difícil las labores más básicas de maquetación, entre otros.

Pese a estos cuestionables rasgos, dicho programa sigue siendo el rey indiscutible de los procesadores del texto en todo el mundo, incluido en aquellos lugares donde su obtención es difícil, tal y como nos muestra Owura Kwadwo, un profesor de Ghana que, en un alarde de espíritu didáctico CLUM, enseña a sus alumnos cómo usar esta herramienta en total ausencia de ordenadores.

Owura, por suerte, ha sido objeto de numerosas donaciones de material informático por parte de seguidores de todo el mundo, por lo que el CLUM le recomienda que, sin necesidad de cambiar su metodología, opte por pasarse a InDesign.

jueves, 22 de febrero de 2018

Un poquito de popping

El popping, conocido popularmente como "el baile del robot", es característico por sus movimientos secos y fluidos a la vez. Contundencia y suavidad que conducen a un total deleite visual.

Aunque en YouTube hay cientos de vídeos relacionados con el tema, al CLUM le gusta especialmente el colectivo Dragon House. Mírate este clip, el cual -para mayor abundamiento- está acompañado por el temazo Illusion of Choice, de Gramatik.


Y de regalo, un poco de popping para la Robanukah.


viernes, 9 de febrero de 2018

Escenas CLUM (72): The Wire

SINOPSIS: Retrato de la vida de la localidad norteamericana de Baltimore a través de cinco grandes escenarios: las calles, el puerto, la política, las escuelas y el periodismo. El espectador será testigo de las andanzas de un grupo variopinto de policías, narcotraficantes, estibadores, políticos, profesores, periodistas, etc. que servirán para denunciar varios de los problemas del mundo occidental.

El CLUM considera -al igual que la mayor parte de la crítica y público- que The Wire es la mejor serie de todos los tiempos. Si por algo destaca es por su ambientación y, sobre todo, por sus personajes: complejos, verosímiles y poliédricos.

A continuación veremos una de sus escenas más memorables, donde Bunk y McNulty investigan un crimen con una economía de palabras exquisitamente CLUM.

viernes, 2 de febrero de 2018

Publicidad CLUM (91): Diario de un nómada

Diario de un nómada podría ser el nombre de la agenda personal de Puigdemont y compañía, pero en realidad es el título del programa que realiza en La 2 de Televisión Española Miquel Silvestre, un registrador de la propiedad que decidió hace unos cuantos años viajar a lo largo del mundo a bordo de motos como la que vemos en la foto de arriba, apodada "la Gorda".

Miquel, en la línea de otros viajes tipo Long Way Round y Long Way Down realizados por Ewan McGregor y Charley Boorman, vaga por numerosos y variopintos lugares, poniendo especial interés a la huella que otros españoles han ido dejando por el mundo; todo ello con una actitud sin concesiones y con un fuerte espíritu del ¿por qué no?, es decir, muy CLUM.


Si quieres saber más, mírate el siguiente documental o métete en la página web de RTVE puesta al principio del post.


viernes, 26 de enero de 2018

Publicidad CLUM (90): Los JetPacks

Los opacos asesores de Carles Puigdemont están trabajando duramente ver cuál es la mejor manera de que el exPresident consiga entrar en España y colarse en el Parlament para ser investido President antes de que lo detengan. El desenlace de este nuevo capítulo será el próximo martes 30.

Una opción que deben valorar es que, en vez de recurrir al manido maletero de un coche u optar por hacer una teleinvestidura vía Skype, Carles opte por adentrarse en territorio nacional a través de un medio de transporte CLUM obcecado en conseguir que el ser humano vuele sí o sí pese a su gran peso, aparatosidad, precio, peligrosidad y consumo de combustible: el JetPack.

¿Por qué no?


viernes, 19 de enero de 2018

Escenas CLUM (71): Camino a la libertad

SINOPSIS: El protagonista narra en primera persona cómo, tras la invasión de Polonia por los alemanes, fue arrestado por el ejército soviético y encarcelado en Siberia. En 1940 consiguió escapar del gulag -campos de concentración de la Unión Soviética- en compañía de otros presos y, finalmente, cómo huyendo a pie llegaron desde Siberia al Himalaya, al desierto del Gobi y, atravesando el Tibet, acabaron estableciéndose en la India.

El tema de los encarcelamientos y las fugas está más candente que nunca; es por ello que conviene recordar la película que narra la que posiblemente sea la evasión más CLUM de la Historia y que deja la de Carles Puigdemont en una posición bastante regular.

La peli está basada en el libro The Long Walk, de Sławomir Rawicz y recientemente se ha puesto en tela de juicio su veracidad, lo cual añade un punto más de morbo al asunto.



jueves, 11 de enero de 2018

Temazos CLUM (82): Boris Divider

Durante estos días se está celebrando en Madrid MADATAC, la Muestra de Arte Digital Audiovisual y Tecnologías Avanzadas Acontemporáneas, la cual va a contar, entre otros artistas, con Boris Divider, uno de los mejores músicos de electro del mundo.

El madrileño suele acompañar sus sesiones con unos visuales a la altura de las circunstancias, por lo que, si te apetece experimentar un poquito de frecuencias CLUM, apúntate el próximo viernes 19 de enero como fecha ineludible.




Como querrás escuchar más delicias, mírate su web, su SoundCloud o los Bandcamp de los sellos Drivecom y Artificial Domain.

viernes, 5 de enero de 2018

Conceptos CLUM (40): Pollastre de collons

Aunque todavía no sepa si a Junqueras le llega o no el regalo de Reyes Magos en forma de excarcelación, hay algo que Carles Puigdemont, con todo el jaleo del procés, tiene muy claro: que España tiene un pollastre de collons. Así lo afirmó hace unos días en una reunión de Junts per Catalunya vía plasma:


¿Qué mejor concepto CLUM que éste para definir lo que se avecina -especialmente a algunos- este año recién estrenado?