martes, 13 de diciembre de 2011

Anécdotas CLUM (11): Un uso CLUM para los Peta Zetas


Una vez un tipo CLUM estaba en las fiestas de un pueblo. Consiguió ligar con una chica que iba tan juma -o más- que él.

Pasadas las horas de verbena se fueron a un bar a seguir bebiendo copazos; uno de esos bares en los que también venden golosinas. Cuando el sujeto escrutó la estantería se encontró, con mucho agrado, con una bolsa de maravillosos Peta Zetas. Pidió la chuchería con rostro serio, pero sus ojos estaban como los del muñeco que sale en la bolsa. El camarero, que algo intuía, se la dio con agrado y se la regaló. El protagonista agarró a la chica y se fueron a focar.

Mientras bajaba a las profundidades se acordó de su adquisición más reciente y -tal y como tenía pensado- decidió utilizarla y depositar alegremente el contenido de la bolsa de Peta Zetas en las partes nobles de la fémina. El efecto que esta acción tuvo en ella lo resumió de una forma magistralmente CLUM:

-No veas como gritaba la muy cerda.

Así sí.

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